jueves, 26 de abril de 2012


1.    SEXUALIDAD
                                                                                    
Ø  Conceptos Básicos: sexo, género-orientación sexual y normalidad.

Sexo

Serie de características físicas, determinadas genéticamente que colocan a los individuos de una especie, básicamente, significa ser hombre o mujer, implica las diferencias corporales que hay entre los dos. El sexo se refiere a las diferencias anatomofisiológicas entre seres de una especie.



Género

Es la serie de características y conductas que la sociedad asigna como “apropiadas” para cada sexo. Es el conjunto de características psicológicas, sociales y culturales, socialmente asignadas a las personas. Estas características son históricas, se van transformando con y en el tiempo y, por tanto, son modificables.



Orientación sexual

Es el grado de preferencia que una persona tiene por actividades sexogenitales y/o sexoafectivas con personas del mismo sexo, del sexo diferente o de ambas. Puede ser, por lo tanto, heterosexual, homosexual o, en diferentes grados, bisexual sin menoscabar su identidad sexual, aunque no esté de acuerdo con el papel sexual cultural, si lo está con la concepción personal del mismo. 



Normalidad.

Un paso importantísimo en el proceso de socialización del individuo es lograr una unidad para designar los hechos observados en la vida cotidiana; de esta manera se establecen convenciones para que el referirse a un “algo” se utilice constantemente signos y sonidos determinados. El proceso de socialización obliga al hombre a hacer suyos los valores de la comunidad, en todas las sociedades, el individuo cuya conducta no se sujeta a las pautas a que debe someterse y de hecho las sigue sin sentirse obligado por ninguna fuerza extraña

El individuo cuya conducta se sujeta a las pautas de la sociedad, es excluido de la misma por expresar comportamientos antisociales, para ese contexto determinado. El discriminar las pautas ideales de la conducta, de la conducta en sí, marca el origen de los códigos morales humanos. Esta forma de contemplar las cosas suele trasladarse a la conducta del ser humano, especialmente a la conducta sexual. El tachar de “normal” o “anormal” una conducta en particular puede ser más que una manera decir que uno aprueba o no la misma 

Respecto a la conducta sexual, en rigor de verdad, lo “normal” no puede definirse aunque con frecuencia se nos pide hacerlo, así como tampoco las desviaciones o las perversiones. Realmente si esto fuera posible nos enfrentaríamos previamente a la titánica tarea de separar y clasificar tantas prácticas sexuales como humanos hay 

Tengamos presente que las casillas que suelen utilizarse para categorizar la conducta sexual científicamente, más que agrupar y designar en atención a la observación directa y descripción lo hacen siguiendo pautas deseables de comportamiento y ciertamente esta es una actitud valorativa, no descriptiva. No obstante el sexólogo no puede despojarse de los valores que le permiten desempeñarse en sociedad, así que tendrá forzosamente que expresar su aprobación o desaprobación frente a ciertas conductas; más como las escalas de valores varían de un contexto sociocultural a otro, resulta necesario pronunciarse en favor de aquellos valores más o menos reconocidos universalmente: la integridad estructural y funcional del individuo y el respeto al derecho de terceros; emitiendo sus juicios reprobatorios ante aquellas conductas que atenten contra estos valores éticos. Ni una postura gélida puramente descriptiva ni la postura rígidamente valorativa permitirán al sexólogo ser todo lo profesional, objetivo y humanista que resulte indispensable para el trabajo en esta dimensión de la ciencia 

Bibliografia:
Alvarez E, Introducción a la sexologia. Ed. Pearson
1990
Neira N.Sexualidad. Ed. Trillas 1989
Alicia Gutiérrez Palomares

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