1. SEXUALIDAD
Ø Conceptos Básicos: sexo, género-orientación sexual y
normalidad.
Sexo
Serie de características físicas,
determinadas genéticamente que colocan a los individuos de una especie,
básicamente, significa ser hombre o mujer, implica las diferencias corporales
que hay entre los dos. El sexo se refiere a las diferencias anatomofisiológicas
entre seres de una especie.
Género
Es la serie de características y conductas
que la sociedad asigna como “apropiadas” para cada sexo. Es el conjunto de
características psicológicas, sociales y culturales, socialmente asignadas a las
personas. Estas características son históricas, se van transformando con y en
el tiempo y, por tanto, son modificables.
Orientación sexual
Es el grado de preferencia que una persona
tiene por actividades sexogenitales y/o sexoafectivas con personas del mismo
sexo, del sexo diferente o de ambas. Puede ser, por lo tanto, heterosexual,
homosexual o, en diferentes grados, bisexual sin menoscabar su identidad
sexual, aunque no esté de acuerdo con el papel sexual cultural, si lo está con
la concepción personal del mismo.
Normalidad.
Un paso importantísimo en el proceso de
socialización del individuo es lograr una unidad para designar los hechos
observados en la vida cotidiana; de esta manera se establecen convenciones para
que el referirse a un “algo” se utilice constantemente signos y sonidos
determinados. El proceso de socialización obliga al hombre a hacer suyos los
valores de la comunidad, en todas las sociedades, el individuo cuya conducta no
se sujeta a las pautas a que debe someterse y de hecho las sigue sin sentirse
obligado por ninguna fuerza extraña
El individuo cuya conducta se sujeta a las
pautas de la sociedad, es excluido de la misma por expresar comportamientos
antisociales, para ese contexto determinado. El discriminar las pautas ideales
de la conducta, de la conducta en sí, marca el origen de los códigos morales
humanos. Esta forma de contemplar las cosas suele trasladarse a la conducta del
ser humano, especialmente a la conducta sexual. El tachar de “normal” o
“anormal” una conducta en particular puede ser más que una manera decir que uno
aprueba o no la misma
Respecto a la conducta sexual, en rigor de
verdad, lo “normal” no puede definirse aunque con frecuencia se nos pide hacerlo,
así como tampoco las desviaciones o las perversiones. Realmente si esto fuera
posible nos enfrentaríamos previamente a la titánica tarea de separar y
clasificar tantas prácticas sexuales como humanos hay
Tengamos presente que las casillas que suelen
utilizarse para categorizar la conducta sexual científicamente, más que agrupar y designar en atención a la
observación directa y descripción lo hacen siguiendo pautas deseables de
comportamiento y ciertamente esta es una actitud valorativa, no descriptiva. No
obstante el sexólogo no puede despojarse de los valores que le permiten
desempeñarse en sociedad, así que tendrá forzosamente que expresar su
aprobación o desaprobación frente a ciertas conductas; más como las escalas de
valores varían de un contexto sociocultural a otro, resulta necesario
pronunciarse en favor de aquellos valores más o menos reconocidos
universalmente: la integridad estructural y funcional del individuo y el
respeto al derecho de terceros; emitiendo sus juicios reprobatorios ante
aquellas conductas que atenten contra estos valores éticos. Ni una postura
gélida puramente descriptiva ni la postura rígidamente valorativa permitirán al
sexólogo ser todo lo profesional, objetivo y humanista que resulte
indispensable para el trabajo en esta dimensión de la ciencia
Bibliografia:
Alvarez E, Introducción a la sexologia. Ed. Pearson
1990
Neira N.Sexualidad. Ed. Trillas 1989
Alicia Gutiérrez Palomares
Alicia Gutiérrez Palomares



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